Ayahuasca
Planta Madre, Sabiduría Sagrada
“Se cuenta que la liana fue un hombre del cielo y la chacruna una linda mujer de la tierra que se casaron y al morir, hicieron el juramento que siempre juntos enseñarían y curarían a los seres humanos, de la tumba del hombre nació la liana de Ayahuasca y de la mujer nació la chacruna”.
La Ayahuasca es una planta madre, considerada sagrada y maestra por los pueblos de la Amazonía. Por ser el espíritu de la naturaleza, constituye el fundamento de la espiritualidad, del chamanismo, de la medicina tradicional y de la cosmovisión indígena. Ha sido utilizada milenariamente por los pueblos indígenas como fuente de sabiduría, salud y reconciliación.
La preparación del Ayahuasca
Chamana pidiendo permiso al bosque para el uso de las plantas sagradas
Cocción de la liana de Ayahuasca con las hojas de Chacruna
Bendición de la Ayahuasca
El Ayahuasca, Yagé, o Nishi Cobin es una bebida utilizada por los pueblos indígenas amazónicos elaborada a partir de la combinación de dos plantas: la liana de Ayahuasca (Banisteriopsis caapi), hervida con las hojas de la Chacruna (Psychotria viridis).
La bebida de la Ayahuasca es utilizada de manera ritual y religiosa para realizar una conexión introspectiva con dimensiones profundas de la realidad, que permiten el acceso a mundos mágicos. Constituye una experiencia personal de expansión de la conciencia, gracias a las propiedades espirituales de esta planta maestra.
Su preparación consiste en una elaborada ceremonia sacramental de ofrenda a la planta maestra, para que esta nos guíe en la búsqueda de la verdad, la sabiduría y la sanación.
El Chamán
Guía Espiritual
El Chamán, es un hombre o mujer sabio, maestro o sanador, miembro de la comunidad, al que se le atribuye la capacidad de modificar la realidad o la percepción colectiva de esta, más allá de cualquier relación causal, con la finalidad de curar tanto el cuerpo como el alma, así como restaurar la armonía entre el hombre, su mundo espiritual y el mundo físico.
El Chamán tiene como función salvaguardar la espiritualidad y la salud física y mental de los miembros de la colectividad. También puede comunicarse con los espíritus del bosque y del cosmos, a los cuales invoca mediante elaborados rituales de sanación y purificación, a la vez que puede manejar las fuerzas sobrenaturales y de la naturaleza. Presenta habilidades visionarias y adivinatorias.
Su don es recibido por herencia y por vocación. Para ser Chamán se requieren años de una rigurosa preparación física y espiritual, entrenamiento y aprendizaje bajo la guía de un maestro. Incluye pasajes de iniciación, consistentes en largos ayunos, retiros y, en ciertos casos, ingestión de plantas madre.
Chamanes del pueblo Shipibo – Konibo orando a las fuerzas de la naturaleza.